Esta experiencia invita a descubrir uno de los rincones más salvajes y menos transitados de Tierra del Fuego. La jornada comienza con una travesía en canoas inflables por las aguas del Canal Beagle, siguiendo las antiguas rutas de los nativos yámanas. Tras el remo, desembarcamos en la Isla Gable, un paraíso remoto donde el silencio solo es interrumpido por el viento. Allí, disfrutamos de un almuerzo caliente en un refugio exclusivo con vistas panorámicas antes de iniciar una caminata para explorar el bosque y la costa de la isla. El broche de oro es la navegación hacia la Isla Martillo, donde podrás observar de cerca la colonia de pingüinos de Magallanes y Papúa. Una aventura ideal para quienes buscan contacto genuino con la naturaleza y la historia del Fin del Mundo.









